
Tras la exitosa inauguración oficial de Mal Augurio del pasado domingo (la edición electrónica de la revista Vogue ha llegado a afirmar de dicho evento que: “jamás se vio una concentración tan lamentable de desarrapados y crápulas reunidos para escuchar música claramente aberrante”), rendimos tributo a aquellos maravillosos años 80 que vieron crecer y (mal)formarse a los integrantes del colectivo Mal Augurio, y a todo el estrato de la población nacional llamado a relevar a quienes actualmente detentan el poder. Aquella década inolvidable merece que recordemos sus hitos sociales: el uso abusivo de laca Nely contribuyó a crear un agujero en la capa de ozono; las hombreras hacían casi imposible distinguir, a más de diez metros de distancia, a un moderno de un cyborg asesino venido del futuro para liquidar al niño que lideraría la resistencia humana; el consumo de heroína era considerado algo cool, y apropiado para yuppies y no el último residuo de la indigencia; en la tele daban “La Bola de Cristal”, con Olvido Gara plantando la semilla de la rebelión en los tiernos cerebros infantiles y “Planeta Imaginario” con aquella sintonía tan estupenda y sus contenidos tan raretes; y, en fin, Darte Vader era un tío de negro con un orinal del mismo color en la cabeza, y no un niñato tragaldabas con un pijama blanco.
Pero también hay que recordar la herencia musical de aquella era, en la que la radio-fórmula no estaba reñida con la calidad, y a ello se dedicarán Distortiongirl, RayStorm y Clorato desde su tribuna pública el Mal Augurio (es decir, en el Sonic, calle Juan de Padilla, Málaga) el próximo domingo 18 de noviembre de 2007, a partir de las 20:00 y hasta que den las campanadas de la media noche. Si te estás planteando asistir (además de ser una persona inteligente sólo por el hecho de tal planteamiento) has de saber que los tres djs han amenazado con desempolvar todo su arsenal de horteradas ochentenas para la ocasión. Además, se invitará a una consumición a todo aquel que acuda con una cinta para el pelo marca adidas con un certificado que acredite que data de la década de los 80.
Como decía Tierno Galván, el alcalde de ese Madrid que dio cobijo a La Movida: “hay que estar al loro y colocarse”. Mal Augurio no quiere fomentar el consumo de estupefacientes, por lo que lo de colocarse es opcional. Pero si quieres estar al loro no puedes perderte la sesión del domingo, tronco/a.

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